La fortaleza mental no significa no enfadarse, no tener miedo, no sentir frustración o no experimentar momentos de incomodidad o de pérdida de confianza. Significa que ninguna de esas circunstancias determine nuestra respuesta ante el siguiente golpe.
En El reto del golf, el proceso consiste en interpretar cada situación, elegir la mejor opción con los recursos disponibles, comprometerse con la decisión, ejecutar con confianza y aceptar el resultado para volver a empezar.
La fortaleza mental es la capacidad de mantenerse o volver a ese proceso, independientemente de las circunstancias y del resultado, con la determinación inquebrantable de no abandonar ese compromiso, incluso ante la adversidad.
La inquebrantabilidad no significa que nada pueda afectarnos, sino que nada nos haga renunciar a volver al proceso.
Definida de esta manera, la fortaleza mental es una capacidad que puede entrenarse y observarse, no una cualidad abstracta.